La hiperacusia es una sensibilidad aumentada a sonidos que para otras personas pueden resultar cotidianos. Ruidos de tráfico, electrodomésticos o conversaciones pueden sentirse demasiado intensos o molestos.
Como puede tener diferentes causas, no conviene autodiagnosticarse ni aislarse completamente del sonido. Si la sensibilidad interfiere con la vida diaria, una valoración profesional permite orientar el manejo y descartar otros problemas auditivos.