Adaptarse a unos nuevos audífonos requiere un periodo de práctica. Al principio algunos sonidos cotidianos pueden sentirse más presentes de lo habitual, por lo que es útil aumentar el tiempo de uso de forma progresiva y conocer bien los controles del dispositivo.
Revisa el ajuste, mantén los audífonos limpios y sigue las indicaciones de uso. Si aparecen molestias, silbidos continuos o dificultades para comprender las conversaciones, una revisión del ajuste puede mejorar la experiencia.